Llegué de Montevideo y volé a Italia.
Las vivencias se entremezclan dentro de mí.
Me siento tan llena! Tengo esta semana para empezar a digerir todas las experiencias que viví y para compartirlas con vosotras/os.
Buenos Aires:
Presenté el libro con un pequeño taller vivencial. La sala estaba llena. Todo mujeres y un solo hombre, “partero”, que había viajado desde la Patagonia para asistir al taller. Mujeres con profesiones diversas: editoras, parteras, fisioterapeutas, profesoras de yoga, doulas, todas interesadas en el acompañamiento de la mujer embarazada.
Fue corto e intenso. No tenía la impresión de encontrarme en otro país, tan lejos de mi casa.
Hablamos de cómo se pare en los hospitales argentinos y de lo importante que es ver y difundir otra visión del parto. De la necesidad de mostrar a la mujer una gran variedad de posiciones. De la importancia de haberlas experimentado antes del parto para que pueda elegir la que mejor le convenga. De informarla para que sepa que no solo tiene derecho a ello sino que es sano y beneficioso para ella y para su hijo. Me sentí muy a gusto. Desplegué las 10 pelvis móviles, modelajes que viajan conmigo, en la maleta, mi gran compañera de viajes. Las tocaron, las movieron, movieron la suya propia, se sorprendieron de ver todas las posibilidades que tiene la pelvis de una mujer y tomaron conciencia de la importancia del movimiento en el parto. Una sola cosa me entristeció, nuestro libro que en España se vende a 27 euros allí se vendía a 40 euros. En un país donde el poder adquisitivo es notablemente menor que el nuestro. No es justo. Es indignante.
Mi fugaz viaje se terminó en una cena cálida y agradable con Viviana, psicóloga y sexóloga, especializada en educación perinatal y organizadora de mi taller en su carismático centro TobiNatal y Roberto, formador de Feldenkrais. Un verdadero placer compartir con ellos diversas visiones del cuerpo, de la vida, de las emociones, los tres vivimos nuestras profesiones con pasión y convicción. Los tres terminamos la noche viendo bailar tango y milongas en una plaza pública. Me quedé con la boca abierta: Decenas de parejas de todas las edades nos deleitaban, con sus movimientos llenos de sensualidad, belleza y precisión. Cada pareja era una historia, un mundo, un estilo. No había ninguna pareja que bailara igual y a pesar de lo reducido y limitado que era el espacio, los cuerpos se movían sin ni siquiera rozarse.
Me llevé estos bellos recuerdos cuando tomé el barco a la mañana siguiente y atravesé el Mar de la Plata en dirección de Montevideo.
Montevideo:
Era la quinta vez que daba cursos en Uruguay y sentí que llegaba a mi casa. Volver a ver a Isabel Puentes, organizadora del curso y amiga, me llenó de alegría.
Allí di de nuevo El ciclo “Anatomía y Preparación al Parto” de 60 horas. El curso duró 8 días. Fue intensivo. Especial. Cada curso es único pero esta vez había 7 jóvenes estudiantes del último año de la escuela de parteras de Uruguay que habían obtenido una beca del Ministerio de Cultura, gracias a la insistencia de Isabel, para poder realizar el curso. Y fue muy emotivo. Con ellas, otras personas que venían del movimiento: danza, psicomotricidad, pilates y yoga.
Nunca como en este curso se hizo tan patente lo enriquecedor que es compartir conocimientos. Las parteras por un lado y las profesionales del movimiento por el otro.
Cada colectivo tiene su especialidad, pero no es definitivo. Estar abierta a aprender de los otros no es fácil, porque recelamos, desconfiamos y a veces nos creemos con la verdad absoluta. Fue en el intercambio verbal del último día que pudieron reconocer todo lo que habían aprendido unas de las otras. Fue muy emocionante para mí escuchar sus testimonios.
Una experiencia muy impactante para mi, fue la visita al gran hospital Materno-infantil de Montevideo. Ahora valoro mucho más y doy gracias por las instalaciones y los servicios excelentes que tenemos en nuestro país.
Fue duro para mí ver las condiciones en que paren las mujeres y trabajan las matronas allí. Tanto en la pública, por sus precarias instalaciones como en una clínica privada donde la mesa de partos era de lo más inconfortable, incómodo y antifisiológico que una pueda imaginarse.
A pesar de las dificultades, la matrona con la que estuve la vi acompañar, dar apoyo y seguridad con su mirada, con su voz suave y arropadora y con el contacto de su mano.
No son solo las instalaciones que hacen que una mujer pueda parir dignamente…
Pero estamos aún lejos del parto en movimiento porque los profesionales no se han preparado para ello y las mujeres confían más en los profesionales que en su cuerpo sabio de mujer.
![DSCN7744 [1600x1200] DSCN7744 [1600x1200]](http://nuriavivesanatomia.com/beta/wordpress/wp-content/uploads/2011/03/DSCN7744-1600x1200-150x150.jpg)
![DSCN7731 [1600x1200] DSCN7731 [1600x1200]](http://nuriavivesanatomia.com/beta/wordpress/wp-content/uploads/2011/03/DSCN7731-1600x1200-150x150.jpg)
Hola Nuria!!!soy Laura de Montevideo! muy agradecida de haber compartido el curso de anatomia y preparacion al parto con todas las mujeres lindas que ahi estuvieron. Fue muy enriquecedor y emocionante.
GRACIAS!!!
Hola Nuria realmente fue un gusto haber formado parte de tu curso en Montevideo, haber compartido esos días donde no solo adquirimos nuevos conocimientos, también compartimos experiencias y vivencias que nutrieron el alma. Muchas gracias. Un beso grande